En verano, el paseo de mediodía puede pasar de rutina a riesgo en cuestión de minutos. Los perros no sudan como nosotros: se refrigeran jadeando, y cuando el aire está muy caliente ese sistema se queda corto. Estos ocho consejos te ayudarán a que los paseos de verano sigan siendo el mejor momento del día.
1. Elige bien la hora
Amanecer y anochecer son tus aliados. Entre las 12:00 y las 18:00, el asfalto puede superar los 60 °C aunque el aire esté a 30 °C.
2. Haz la prueba de la mano
Apoya el dorso de la mano en el asfalto 5 segundos. Si no aguantas, sus almohadillas tampoco. Busca tierra, césped o sombra.
3. Lleva agua siempre
La regla de oro del verano. Una correa con bebedero integrado te lo pone fácil: agua y cuenco van en el mango, y puedes ofrecerle de beber cada 15-20 minutos sin cargar botellas aparte.
4. Acorta e intensifica menos
Mejor dos o tres paseos cortos que uno largo a pleno sol. Deja los juegos intensos de pelota para la última hora del día.
5. Conoce a tu perro
Braquicéfalos (bulldog, carlino, boxer), perros mayores, cachorros y perros con sobrepeso toleran mucho peor el calor. Con ellos, extrema las precauciones.
6. Vigila las señales de golpe de calor
Jadeo extremo, saliva espesa, encías muy rojas, tambaleo o vómitos son señales de emergencia. A partir de 32 °C, todos los perros están en riesgo. Si aparecen: sombra inmediata, agua fresca (no helada) en pequeñas cantidades, mojar cuello e ingles, y al veterinario sin esperar.
7. Nunca lo dejes en el coche
Ni “un minuto”. Un coche al sol alcanza 50 °C en menos de 15 minutos.
8. Refresco también en casa
Después del paseo, ofrécele agua y un sitio fresco. Si tienes jardín, un aspersor es una forma divertida y segura de que se refresque jugando.
Sigue leyendo: cómo hidratar a tu perro durante los paseos y por qué llevar agua al pasear a tu perro. Y equipa tus paseos de verano en nuestra colección de paseo para perros.